Yamil Sacin: "Debemos ver lo que nos pasa sin depender de los prejuicios"

Angie Cuba, Mirtha Ibáñez, Carla Del Solar y Yamil Sacin protagonizan “A puerta cerrada”. La obra, escrita por el filósofo, activista político, dramaturgo y escritor francés, Jean-Paul Sartre, es  dirigida por Manuel Trujillo, quien decidió trabajar esta puesta en escena dentro de un espacio completamente opuesto al establecido por el autor original, logrando un contraste entre lo lúdico y macabro, llevando al público a la reflexión constante sobre sus actos en la sociedad.



Coméntenme un poco sobre la obra, sin spoiler…

Yamil: Bueno, tres personas llegan al infierno, pero no se conocen. Es un encuentro insospechado. Cada uno tiene sus respectivos problemas, estatus social diferente y tal vez suponen que están en el infierno pero en ese momento no lo pueden ver porque no es como todos esperaban…

¿Es un infierno más emocional que físico?

Sí, incluso en la obra, Sartre ubica a los personajes en un salón de imperio, con estilo aristocrático. En esta puesta en escena se encontraran en lo opuesto, un cuarto de juegos.

¿Cómo nacen sus personajes dentro de la obra?

Yamil: Mi personaje llega después de ser fusilado y aunque tiene un gran ideal de heroísmo cree que ese es su castigo por cómo ha tratado a las mujeres.

Carla: El mío es controversial, me costó un poco al inicio porque siempre es un reto hacer algo que está muy alejado de lo que eres tú pero eso es lo rico también. No podría haberlo hecho sin Manuel. Empezamos a explorar con emociones y situaciones hipotéticas que me permitieron descubrir que Estelle era una mujer que creía no merecer estar en este infierno. Ella ha vivido un mundo de apariencias porque quizá nunca fue querida realmente.

Angie: Mi personaje llegó al final. En un principio probamos otras ideas, pero debido a la propuesta hacer de una niña fue lo que más se acomodó. Ella es la anfitriona del infierno la que los recibe, conecta y disfruta del enredo que ellos tienen.

Mirtha: Yo disfruto mucho haciendo de Inés, en ningún momento la juzgué porque nunca somos enteramente buenos o malos. Fue muy rico hacer una mujer tan compleja, que es franca, se sabe mala pero a la vez tiene temores, tiene gustos siente desprecio. En el día a día es muy difícil lidiar con eso, los seres humanos detestamos el rechazo, por ese lado vulnerable creo que puede causar ternura.


Digamos que cada uno tiene un sentimiento de culpa…

Yamil: Claro, poco a poco van descubriendo ese castigo, cuál es su significado realmente. La obra te guía mucho, trata mucho del tema de los roles, que es lo que te define. El existencialismo que te plantea que no existe la esencia sino que cada uno existe y elige. Es un poco la visión de Hegel de la experiencia en auténtica. Hay una dependencia que va se va construyendo entre personas insospechadas y mientras no puedan resolver eso, el infierno siempre estará ahí.

¿La relación entre los personajes es negativa?

Yamil: Va modificándose durante la obra. Hay momentos de complicidad momentánea que luego se rompe y forma nuevas alianzas, así hasta que se descubre la relación real.

¿Cómo ha sido trabajar bajo la dirección de Trujillo?

Yamil: Interesante. En mi caso es la segunda vez que trabajo con él. Del mismo modo con mis compañeras, hemos ido construyendo al personaje de la mano del otro porque como te comentaba, existe esta dependencia, donde cada uno encuentra su curva.

Carla: Al principio fue difícil. Este tipo de obras donde Sartre incluye al existencialismo requieren mucho análisis, corríamos con el tiempo para resumir en nuestras percepciones lo que cada uno veía de su personaje sin perder el concepto de grupo.

Angie: En base a lo que Manuel planteaba, es un a propuesta distinta. Nadie se imaginaba que iba ser un cuarto de juegos, eso nos costó un poco pero luego empezó a fluir bastante.

Mirtha: Físicamente, a nivel de energía es exhaustivo, sin embargo, como dicen mis compañeros, el equipo ha hecho de esta experiencia un proceso sencillo, hemos tenido momentos de experimentación para construir este juicio. De por sí el texto es intenso, entonces el director quería que haya un contraste entre el color y el lado oscuro.



¿Cuál es la apreciación personal que tienen de la obra?

Yamil: La obra me encanta. Me agrada bastante la filosofía, y he estado en una lucha personal porque había momentos en que me planteaba “qué debo de mostrar”, la filosofía como tal o simplemente hacer mi papel dentro de la obra.

¿Cómo creen que impacta esta obra en nuestra sociedad?

Yamil: Tiene bastante de actualidad. Por ejemplo, si alguien se queda sin batería en el celular empieza a desesperarse. La idea del aburrimiento, no puedes estar tranquilo contigo mismo, tienes que estar haciendo algo con alguien. Creo que con esta obra se pueden descubrir muchas cosas, mirar desde afuera y ver lo que está pasando sin depender de los juicios de los demás.

Carla: Los jóvenes deberían venir a ver la obra porque pueden aprender mucho. A veces no se dan cuenta que este tipo de cosas suceden en la vida real, quien no tiene algo que ocultar o algo que quiere decir. Es una obra que dice mucho y no tiene un género, funciona para todos. 

Mirtha: La atmósfera que se crea en el teatro racional es precisa para este tipo de obras, deben venir a conocer este lugar. Además, Sartre es un clásico, se estudia en la universidad, en el colegio y tener la oportunidad de ver la obra de un autor que conoces es algo que no se puede desaprovechar. Como dice Carla, es una obra actual. No tenemos que morir para pensar en el castigo, precisamente lo que Sartre plantea es que el infierno es aquí y ahora, muchas veces se encuentra en la mirada de los demás, y quien no se siente juzgado en Lima, una ciudad con tantos prejuicios.

Angie: Por ello vengan a ver esta obra para que se sientan identificados. Estaremos en el Teatro Racional de jueves a domingo a las 8 pm hasta el 2 abril.

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