Forjadestino y su apuesta por la literatura de ficción

Editorial utiliza las tecnologías de la información y las nuevas propuestas digitales; además tienen en el mercado tres títulos de autores peruanos. 


Hace un año nació Forjadestino, sello editorial que apuesta las tecnologías de la información y las nuevas propuestas digitales. Al detectar que el sector de historias de fantasía no estaba siendo explotado y no tenía un claro referente, empezaron a trabajar los primeros proyectos y fue así que publicaron los libros: “Rojo”, “La vida de Horacio” y “Ausfagner”.

“Forjadestino no es solo una empresa que publica libros, vende una experiencia dentro de los universos de sus autores. Sin embargo, la editorial no olvida el componente moderno, que es el que nos brinda mayores posibilidades de difusión y distintas formas de comunicar historias e ideas”, comenta Marco Dávila, Director y Fundador de Forjadestino, y  autor del libro Ausfagner.

Forjadestino nace por el deseo de publicar novelas fantásticas que permitan crear diversos contenidos. “La mayor dificultad fue encontrar, concentrar y cautivar al público lector. Hoy en día no es muy común encontrarse con personas que consuman libros con la misma velocidad que consumen series de televisión o de internet”, vuelve a comentar Marco Dávila. 

La selección de los textos depende de su calidad, además de la temática, que en este caso se orienta más a la ficción con marcados elementos de lógica. “Nos interesa servir de referente a nivel país de lectura de fantasía, y mostrar que, si uno sale de los canales tradicionales y apuesta por la modernidad, el mercado puede dar respuestas inesperadas”, expone Dávila. 

La literatura de fantasía es un género poco explotado en el Perú, no hay muchos referentes modernos porque siempre se mira hacia afuera para observar las tendencias del extranjero y seguirlas; sin embargo, ninguno de esos productos se siente como uno propio. Son excelentes producciones, pero no son algo que esté realmente cerca de nosotros.

“Estamos dispuestos a invertir en canales diferentes. Por ejemplo: animación, cómic, cortos, entre otros. Cada historia es un mundo, y cada mundo se puede desdoblar en enormes perspectivas para que los lectores experimenten. No queremos solamente vender libros, queremos regalar experiencias”, finaliza Marco Dávila.



Comentarios