Review: Need for Speed Heat

Pisamos en el acelerador a fondo para jugar lo nuevo de EA, una experiencia tibia y con pocos momentos emocionantes. Ponte cómodo, abróchate el cinturón que te contaremos que nos pareció.



Need for Speed: Heat es un juego desarrollado por Ghost Games y distribuido por EA que busca mantener su esencia dentro del género, pero que solo consigue a duras penas mejorar su calidad en cuanto a novedad.

Historia:

El juego nos presenta a un grupo de jóvenes que les encanta vivir al límite compitiendo en carreras clandestinas y retando a las fuerzas policiales a tal modo que el jefe de policía se encuentra harto de la situación por lo que decide poner mano dura contra los corredores.


El modo "campaña" pasa a segundo plano, porque no es muy interesante y hasta es algo cliché. Comenzaremos creando a nuestro avatar dentro de un grupo de 12 avatares únicos en la pantalla. Una vez escogido conoceremos a Lucas quien te ayudará con tu vehículo y será tu guía en tu aventura.


Ana, una de las personajes más interesantes del juego, es la que te va a tentar a competir de noche, para así ganar reputación y hacerte un nombre en las calles.


Lo bueno del juego es que te da la posibilidad e cambiar a tu avatar en cualquier momento. Estos poseen voces propias (Aunque las voces en español son muy malas), tienen su propia identidad y si son agradables. El juego te da la opción de cambiar su look, ya sea en apariencia o ropa.


Día y Noche:

Cada día que empiece decides como competir, si deseas ir por carreras legales, misiones conforme a la ley, podrás optar por el camino de día. Las pruebas que realices de día te hará ganar mucho dinero para así invertirlo en tu vehículo y pimpearlo a tu gusto. 


Durante la noche, competirás en carreras clandestinas para hacerte un nombre en las calles y además subir de nivel para cumplir ciertos requerimientos y realizar misiones de historia.

En este modo de competencia nocturna no solo tendrás como rivales a los vehículos con los que compites, sino también a la policía que si te pilla compitiendo te perseguirá hasta atraparte.


Los policías:

El punto fuerte de Need for Speed Heat son las competencias de noche. No solo te concentrarás en ganar reputación, sino que también buscar la manera de evitar a la policía que sin reparto alguno no te dejará respirar. 


Son tan odiosos y es tanextremadamente cansado tener que perder a la policía mientras realizas una carrera. Sin duda es lo mejorcito del juego, porque no sabes en que momento sucederán estos hechos y principalmente que si te pilla la policía perderás todos tus puntos de reputación obtenidas esa noche.


Pimpea tu coche:

Ya es un clásico en este género poder modificar tu vehículo. Mientras progresas en la historia compitiendo podrás ir desbloqueando autos, pero es más atractivo ir pimpeando tu carro a tu antojo.


Hay una gran cantidad de piezas que puedes comprar, pero eso sí, para desbloquear partes del carro, deberás de tener buena reputación y eso lo consigues compitiendo de noche.


Los precios pueden resultar algo elevados, pero el dinero lo obtienes manejando de día y compitiendo en carreras legales.

Mejor solo que mal acompañado:

El juego te permite jugar de forma online hasta con 16 personas por sesión que podrás ver por todo el mapa. Podrás competir contra ellos aceptando solicitudes de juego en las competencias, pero durante las veces que intentábamos jugar contra otros usuarios, simplemente abandonaban o no se conectaban.


Lo divertido era ver a los jugadores que comparten sesión con nosotros, huyendo de la policía en el mapa.

En el modo solitario tiene una ventaja y es que puedes pausar el juego, además no influye mucho tu progreso por lo que puedes sentirte lo más cómodo escogiendo carreras o mejorando tu vehículo.


El juego a veces te deja la sensación de que fuese un RPG, porque para hacer una misión especial deberás de llegar a un nivel de reputación indicado y para ello deberás de competir hasta subir de nivel.


Las competencias empiezan de forma interesante, pero con el transcurrir de las horas se vuelven muy repetitivas. Las pruebas que puedas tener en frente no se sienten muy interesantes, una vez hayas conseguido superarlas previamente. 

Podrás obtener coleccionables que aparecerán marcados en el mapa una vez pases por aquella zona ya sea durante una carrera o viajando normalmente.


La música:

La elección de las canciones del juego pueden ser un tremendo dolor de cabeza con lo mal que han seleccionado las pistas para esta entrega. Solo un par se salvan, porque el resto solo son un sangrado de oídos para el jugador, a menos que ese tipo de música urbana sea de tu agrado y de ser así, a lo mejor puedas disfrutar mejor el juego.


Los sonidos y efectos que le dan al entorno y vehículos son muy aceptables. Se siente la adrenalina a correr a más de 190 km/h y tener la sensación de que te vas a estrellar y ver a tu vehículo destrozarse. 


Pierde miedo a que el vehículo se destroce o se revienten las lunas al estrellarse contra el pavimento o contra otro vehículo, pues eso no va a suceder. Al parecer los carros están hechos de buen material indestructibles y es cuando a la larga y una inmensa cantidad de golpes cuando el automóvil empieza a pedir auxilio, siempre entero eso sí, pero ya pierde velocidad y tiene daños considerables.


En el aspecto visual, el juego luce muy bien. En una PS4 normal hemos podido notar buen desempeño pese a las limitaciones gráficas del hardware. El juego logra lucirse más en los escenarios de noche, donde los juegos de luces hacen que se sienta más vida en las calles y en el juego en general. 

Conclusión:

Need for Speed: Heat es un juego de carreras muy genérico, que tiene picos emocionantes durante las competencias nocturnas cuando la policía está involucrada. En líneas generales, EA perdió una oportunidad de darnos algo mucho más pulido. El juego es correcto, pero el mismo se frena para no ser sobresaliente. Lo rescatable siempre será la cantidad de autos y el poder tunearlos a tu gusto.

Para ver la nota final y lo bueno y lo malo,  checa nuestro análisis completo en No soy Gamer



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