Reseña: El robo del siglo

El robo del siglo se estrenó el 12 de marzo en nuestro país. Nosotros ya la vimos y te contamos nuestra opinión.




“En barrio de ricachones, sin arma ni rencores, es solo plata y no amores.” Esta es la frase que engloba la esencia del robo al Banco Río en Acassuso, Argentina, perpetrado por un grupo de hombres sin ningún otro plan, y para qué. Aquí, lo que en otra lectura podría parecer el escaseo de motivaciones o un objetivo trivial se torna en la belleza de lo simple. Y es, justamente, este aspecto, lo que encaja perfectamente en un rompecabezas lleno de complicaciones para lograr el robo del siglo.

Ningún plan es perfecto. Y, a pesar de ello, Fernando Araujo (Diego Peretti) casi llega a lograrlo. El filme trata sobre oportunidades aprovechadas, tanto en la trama como en los recursos cinematográficos. Ariel Winograd (Cara de queso, Inside Man) logra componer una atmósfera enigmática desde el primer momento, cuando el protagonista se encuentra pintando un cuadro que augura el escape a un problema que se presentaría en el futuro, y que comprende, de cierta forma, la naturaleza del filme. Así, desde que inicia, uno se da cuenta de que la comodidad es insuficiente cuando no existe pasión, y que el encuentro de esta puede darse en el momento y de la forma más inesperados.



La película se apoya en la utilización de una estructura narrativa lineal bastante simple hasta que inicia el mismo robo, donde Winograd agrega flashbacks para equilibrar con comedia aquellos momentos que, solos, hubieran quedado flojos. Este equilibrio también se encuentra en la banda sonora, en la que Andrés Calamaro, 2 Minutos y Frank Sinatra proveen de textura las victorias y sinsabores de los personajes que el espectador aprende a querer; sobre todo, a Mario Vitette —o El Hombre de Traje Gris—, interpretado por un Francella que rara vez logra decepcionar.

Por otro lado, la película realiza algunos guiños que rememoran al cine noventero de crímenes; de forma más concreta, a los que hoy se podrían considerar clásicos de afamados directores como Tarantino y Scorsese, pero en combinación con la ligereza de las películas de amigos o buddy movies. Aquí, entonces, la comedia policial se llena de matices hollywoodenses sin restarle importancia a las convenciones argentinas, lo cual deviene en un resultado práctico y efectivo.



Y es así que una combinación de inteligencia, astucia y, sobre todo, mucha suerte, reunida en este grupo de antihéroes de mediana edad sin problemas con la ley, los lleva a lograr su cometido: robar alrededor de 15 millones de dólares de la manera menos criminal posible. La sincronización, entonces, se vuelve crucial en un lugar en el que lo cotidiano pasa a ser aburrido y un poco de lluvia puede llegar a limpiar el alma. Así, El robo del siglo se adhiere y forma parte de esta purificación, no sin antes regalarle al espectador un apasionante recorrido.

El robo del siglo llega a los cines peruanos el 12 de marzo.

Comentarios