Análisis: Arcane acto 3 - Cíclico y no lineal

Se acabó la primera temporada de “Arcane” con su tercer acto y los fanáticos no han dejado de echar flores al desempeño de Riot y Fortiche Studios en esta primera gran entrega audiovisual del universo cinematográfico de Runeterra. Les traemos a continuación el análisis con spoilers del segmento final.


Nos quedamos en la abducción de Caitlyn y Vi por parte de los misteriosos Firelight, quien también se apoderaron de la gema Hextech. El líder de este grupo resultó ser Ekko, tal y como se murmuraba antes del estreno del último acto. Su misión como líder de esta pandilla es evitar que el Shimmer siga contaminando a los pobladores de Zaun. Para Ekko, su comunidad es lo primero: esto queda claro cuando se revela su hogar, un ambiente secreto en el que personas de distinto origen pueden vivir tranquilos acompañados por probablemente el único árbol que crece en el contaminado suelo de Zaun. Su reencuentro con Vi le da la oportunidad de escuchar el dilema por el que atraviesa su vieja amiga. Inicialmente desconfía de Caitlyn, dado que es parte de las fuerzas armadas que por tanto tiempo diezmaron a los ciudadanos de Zaun, pero los argumentos de Vi lo hacen desistir de sus sospechas. Sin embargo, se rehúsa a aceptar la teoría de Vi de que, en el fondo, Jinx sigue siendo Powder y puede ser rescatada. Para Ekko, Jinx ya se ha perdido para siempre en las garras de Silco. Recordemos que, al inicio del segundo acto, Ekko es testigo del asesinato de una de sus compañeras a manos de Vi.

A pesar de ello, Ekko en la práctica parece estar lejos de lo correcto. Jinx, al enterarse de que Silco le ocultó que Violet seguía viva, lo arrincona un día en su oficina y lo amenaza con desquiciada violencia por lo que ella considera una traición. Pero Silco, haciendo gala de aquella herramienta que lo llevó a la cima de Zaun, manipula con éxito la situación, logra una vez más cortar el cable correcto de la impredecible bomba que es la psicología de Jinx, y consigue que crea en sus argumentos y siga de su lado.

Debido al bloqueo ordenado por el Concejo contra Zaun, la violencia entre ambas ciudades alcanza cada vez picos más altos. Esto lleva a Mel a sugerir a Jayce utilizar el Hextech para elaborar armas, con el pretexto de “proteger, no atacar”.Viktor se opone rotundamente -cada vez que Viktor se opone a algo violento, alimenta aún más esa curiosidad sobre su futuro-, pero Jayce eventualmente resulta convencido debido al miedo que le genera saber que el gran progreso del que ha sido artífice está comenzando a causar problemas en la ciudad y en los ciudadanos; todo lo contrario a lo que él y Viktor habían soñado lograr con el Hextech. 



Ekko y Caitlyn intentan devolver la gema robada a Piltover pero, a la hora de la hora, son traicionados por Marcus, quien le dispara a quemarropa a Ekko y luego se siente obligado a tomar la terrible decisión de matar a Caitlyn por haberse inmiscuido y saber demasiado. Vi se da cuenta y quiere volver por Caitlyn, sin saber que Jinx observaba la escena. Esto convence a Jinx de que su hermana la ha abandonado y “prefiere” a Caitlyn. En ella persiste aquel concepto infantil de lo que ser hermanas significa, y no puede evitar revivir con estas escenas el fatídico momento en que su Violet la abandonó luego de la muerte de Vander y de sus amigos. Esta es una parte de Powder que no ha sabido abandonar, y que influyen de manera absoluta y también impredecible su accionar. Se convence así de los argumentos de Silco y decide recuperar la gema Hextech. Una bandada de insectos robóticos diseñados por ella inunda el puente, confundiendo a todos los presentes antes de cumplir su función: explotar en mil pedazos. El atentado mata a Marcus, quien ve uno de los finales más tristes de la serie, incapaz de arreglar los problemas que él generó en gran parte mucho tiempo atrás. Vi y Caitlyn, heridas, pueden escapar gracias a la fortuita reaparición de Ekko. Y así llega la -considerada por muchos- pelea más épica de la serie: Ekko contra Jinx. Una de las cosas más emocionantes de la serie es la conceptualización de la experiencia de juego en el universo narrativo - en palabras más sencillas, el poder ver lo que pasa o se hace en el juego personificado en la historia. Ekko, quien a pesar de aún no contar con el Z-Drive - el dispositivo que en el juego le permite retroceder el tiempo - hace un uso metafórico de esta habilidad y, previendo los ataques que lanzaría Powder, consigue esquivarlos todos para finalmente someter a Jinx de manera implacable. Sin embargo, cuando debe dar el golpe de gracia, duda por un segundo: tal vez Powder sigue ahí. Ese segundo de duda le da a Jinx la oportunidad de activar una granada. La explosión los hiere a ambos de gravedad.

Silco llega a la escena del crimen, halla a Jinx moribunda y decide llevarla con Singed, a quien primero ordena y luego suplica que salve. Durante el procedimiento, en el cual tenemos un vistazo del rostro desfigurado de Singed, Jinx llega a alucinar que son Caitlyn y Vi las que ahora le están provocando el excruciante dolor físico que el Shimmer le provoca al ingresar a su cuerpo. Un dolor físico muy parecido al que se expone también Viktor, del otro lado del puente, luego de trazar runas en su pierna y en el soporte que la ayuda a sostenerlo en pie, y de inyectarse Shimmer -sugerencia, obviamente, de Singed- para acelerar el proceso de asimilación de materia orgánica por parte del Hexcore. Lo hace a espaldas de Jayce; desconfía de él cada vez más dado su perfil cada vez más político, lo cual paradójicamente también ha contribuido a alejar al Hextech de su objetivo original. Encuentra por primera vez un éxito rotundo cuando logra recuperar de esta manera la movilidad de su pierna débil. En un paralelo con la escena en la que nos presentan el pasado de Viktor, esta vez lo vemos correr a toda velocidad, venciendo a un barco de vapor de tamaño real, pero idéntico al que armó de pequeño y que en esa oportunidad lo dejó a él atrás. Es evidente que va por el camino correcto, y es más probable que nunca que podrá salvarse de la inminente muerte. Decide dar un paso más -o tal vez como siete- y traza runas en todo su cuerpo para tratar de obtener la mayor cantidad de poder de un Hexcore que en apariencia está cada vez más vivo - biológicamente hablando. El procedimiento inicia, y parece que está por aniquilarlo… o eso piensa Sky, su amiga de la infancia y ahora asistente, y además secretamente enamorada de él, al entrar al laboratorio. Sin dudarlo un instante se lanza a él para salvarlo… y es ella quien termina hecha literalmente polvo por el Hexcore, mientras que Viktor logra salir de la experiencia ileso, tan solo con un trauma imperecedero y una culpa permanente. El costo de salvar su vida ha sido nada más y nada menos que la vida de su amiga - otro fracaso rotundo del sueño Hextech. 

Vi y Caitlyn logran tener una audiencia con el Concejo, a quienes con la ayuda de Jayce intentan convencer del peligro que se desarrolla en Zaun por culpa de Silco, peligro que no tardará en devorarlos a ellos. El Concejo parece no inmutarse, y Vi se marcha furiosa. En el camino rechaza los sentimientos de Caitlyn. Fue realmente una pena no llegar a ver la relación entre ambas llegar a un siguiente nivel. Sin embargo, Vi ha notado la frustración de Jayce con la inacción del Concejo. Juntos deciden poner manos a la obra y, en una redada a una de las fábricas de Shimmer de Silco, sucede la que en mi opinión es la segunda mejor escena de acción de la serie: Vi y Jayce contra los soldados Chemtech-Shimmer. El traslado de la experiencia de juego hacia la narración audiovisual acá llega a su punto más álgido, en especial con Jayce: hay un real esfuerzo por llevar las habilidades de su personaje hacia el terreno de lo plausible, casi como una justificación de su kit. Y es la intensidad de esta batalla lo que realza el giro dramático que sucede a continuación, y que lo hace impactar de manera tan potente: en medio de la gloria y el éxtasis que provoca el tener un gran poder en las manos, Jayce mata a un niño. Una vez más, el camino que él creía llevaría a la paz ha hecho todo lo contrario y se ha cobrado una vida inocente. 




Jayce se da cuenta de esa manera que la guerra y la violencia no es un camino que se pueda tomar: siempre el daño colateral estará conformado por vidas inocentes. Es por eso que decide cambiar de estrategia y aborda directamente a Silco para negociar con él sin intermediario alguno los términos de paz. Inicialmente el precio suena demasiado alto para Piltover: Silco demanda la independencia total de Zaun, una amnistía general, acceso por parte de Zaun a las rutas de comercio, etc… Hasta que Jayce, haciendo casi por vez primera durante toda la serie uso de su espectacular intelecto, accede a sus términos siempre y cuando entregue a Jinx a cambio. Se consuma así el giro narrativo más importante y de mayor repercusión en toda la serie: ahora Silco, quien ha luchado literalmente toda su vida para independizar a Zaun de Piltover, quien llegó a puntos inimaginables con tal de hacerlo realidad, arruinando la vida de cientos de personas en el proceso, un aparente monstruo a quien nada ni nadie parece poder detener, se halla a sí mismo incapaz de pagar el precio -un precio por lo demás justo y equitativo- porque ese precio es nada más y nada menos que la persona más importante en su mundo. El tiempo, así como sucede en la vida real, no es lineal, sino cíclico; Silco ahora lo experimenta de primera mano, y se lo hace saber a la memoria de Vander: “Ahora todo tiene sentido, hermano. ¿Hay ruina peor que una hija?”

Ya para el cierre de la temporada tenemos la épica revancha de Vi versus Sevika, enfrentamiento de alto calibre en el cual también vemos algunas de las habilidades de Vi en el juego. Vi es la ganadora esta vez, pero no tiene tiempo para descansar: Jinx, al igual que hizo con Caitlyn al cierre del octavo episodio, aprovecha su descuido para reducirla y raptarla. Despierta frente a una mesa, frente a la cual también están sentados los muñecos de Claggor y Mylo, algunas pertenencias de Vander, y nada más y nada menos que Silco, quien tiene la boca atada. Estamos en la feliz reunión de todos aquellos que fueron parte de la vida de Powder, y que crearon de forma directa o indirecta a Jinx. De un lado Vi, quien la abandonó, y del otro Silco, quien la recogió. ¿Quién soy? ¿Powder o Jinx? En esta escena se resuelve la incógnita, y Jinx decide que Vi elija la respuesta al darle una pistola y, luego de traer a Caitlyn a la mesa, le brinda dos opciones: o matar a Caitlyn para que vuelva Powder, o permitir que Jinx tome el control para siempre. Vi, por supuesto, se rehúsa a jalar el gatillo, e intenta por enésima vez convencer a Jinx de que la quiere y que todo tiene solución si es que decide escucharla. Silco se libera de su mordaza y trata de atraer a Jinx hacia su causa, recordándole que Vi la abandonó una vez y lo volverá a hacer. Caitlyn se libera, pero no puede hacer nada frente a una Jinx cuyas habilidades físicas han sido potenciadas ampliamente por el Shimmer. En medio de la confusión, y mientras cada lado intenta convencer a Jinx, Silco logra liberarse y está a punto de disparar a Vi. Y es ahí cuando Powder reaparece en escena y, en un instinto protector hacia su hermana, ametralla a Silco y lo enfrenta a su hora final. Luego de consolarla una última vez, Silco muere. Y Jinx en este momento se da cuenta de que no hay marcha atrás, ya no se puede volver a ser como antes, y ya no existe más Powder; sólo queda Jinx, y lo que Jinx pueda hacer a partir de ahora. Tanto es así que ya no tiene importancia la vida de Vi, ni la de Caitlyn. Lo único que importa es la venganza bajo sus propios términos. 



Utilizando la gema Hextech en un lanzacohetes, aprieta el gatillo y dispara así la escena que conforma el genial final de la temporada: un misil mortal que, potenciado por la unión de la magia y la ciencia, impacta en el Salón del Concejo precisamente en el momento en el que sus integrantes acordaban dar la independencia a Zaun, así evitando exitosamente que se rompa el ciclo de violencia y dando paso a una nueva era de confrontación y lucha entre ambos lados del río Pilt. 

Y ahora, ¿qué pasará en la siguiente temporada? Con las dimensiones del relato que abarca “Arcane”, hay un sinfín de posibilidades. Podemos empezar por la visita de la madre de Mel a Piltover, supuestamente para asesorar a su hija en temas de guerra, aunque sospechamos de sus intenciones para con el Hextech. Asumiendo que Mel falleció en el impacto del cohete lanzado por Jinx, podemos asumir dos posibles consecuencias: ¿invadirá Noxus a Piltover con el pretexto de la muerte de Mel? ¿O se aliará con ellos contra Zaun estratégicamente para acceder a la tecnología que ha convertido a Piltover en una amenaza para su reino? ¿Destruirá Jayce el Hexcore? ¿Qué hay de la unión entre Heimerdinger y Ekko, dos genios inventores con el objetivo común de ayudar a los habitantes de Zaun? Hay demasiadas preguntas, cada una con un sinfín de respuestas posibles. Nos queda esperar a que la segunda parte de “Arcane” llegue a Netflix y sea, al menos, casi tan buena como la primera - aunque el umbral ya es, de por sí, bastante alto.

Escribe:

CARLOS ARATA



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